Cuando el Centro Pompidou de París buscó al arquitecto que diseñaría su primera sede en América Latina, el elegido no era de alguna de las grandes capitales de la arquitectura global. Era paraguayo y era un exa San José. Solano Benítez Vargas lleva décadas construyendo con materiales humildes lo que otros no logran con presupuestos millonarios. Ahora, la selva de la Triple Frontera será el escenario de su obra más ambiciosa, y el proyecto ya empezó a tomar forma de la manera más simbólica posible: con las manos de niños.
Hay nombres que trascienden fronteras sin necesidad de campaña. Solano Benítez es uno de ellos. Arquitecto egresado de la Universidad Nacional de Asunción en 1986, su carrera no siguió ninguno de los caminos convencionales del éxito internacional: no emigró, no se instaló en un gran estudio europeo, no adoptó el lenguaje de moda. Hizo exactamente lo contrario. Se quedó en Paraguay, apostó por el ladrillo, por los materiales locales, por los maestros de obra como verdaderos coautores, y desde ahí construyó una reputación que hoy lo coloca entre los arquitectos más relevantes del mundo.
Los premios dan cuenta de esa trayectoria: el BSI Swiss Architectural Award (2008), el Honorary Fellow del American Institute of Architects (2012), el León de Oro en la Bienal de Venecia (2016) —el máximo galardón de la arquitectura mundial—, el Global Award for Sustainable Architecture de la UNESCO (2021), la Medalla de Oro de la Asociación de Colegios de Arquitectos de México (2024), y dos Doctorados Honoris Causa otorgados por universidades de Paraguay y Argentina. Una acumulación de reconocimientos que, en su caso, no se celebra con grandilocuencia sino con más trabajo.
“No hay infraestructura que habilite más futuro que un museo.” Esa convicción es la que está detrás del proyecto más ambicioso de su carrera: el diseño del Centre Pompidou Paraná, la primera sede del Centro Pompidou en América Latina, ubicada en Foz de Iguazú, en la región de la Triple Frontera donde confluyen Brasil, Argentina y Paraguay.
Fue seleccionado por expertos de la Fundación Pompidou y del Ministerio de Cultura de la gobernación de Paraná desde una lista de más de 30 preseleccionados del mundo. Cuando le comunicaron la decisión, luego de las entrevistas finales le dijeron: “Todos queremos que seas vos el que lo haga.”
El proyecto ya dejó de ser solo un diseño sobre papel. En septiembre de 2025, niños de escuelas públicas de Foz do Iguaçu moldearon con sus propias manos los primeros ladrillos que formarán parte del futuro Centre Pompidou Paraná, en el terreno donde se erigirá el museo. Un gesto que condensa perfectamente la filosofía de Benítez: la arquitectura no empieza en el estudio, empieza en la comunidad.
Las obras están previstas para comenzar en el segundo semestre de 2026, con una inversión del Gobierno del Estado estimada entorno a los 100 millones de dólares, y la inauguración proyectada para 2027.
El edificio, de aproximadamente 24.000 metros cuadrados, de áreas específicas funcionales, integra salas expositivas flexibles, espacios de encuentro y recorridos que diluyen los límites entre interior y exterior, con la intención de que la experiencia del visitante esté atravesada en todo momento por el paisaje y la vegetación de la región. “Será una infraestructura que nos va a permitir soñar un mundo nuevo, en el que todos nos podamos encontrar.”
El entusiasmo no es solo del lado paraguayo. Laurent Le Bon, presidente del Centre Pompidou, declaró que transformará la institución parisina en una constelación, “donde la estrella más bonita será el Pompidou de Foz do Iguazú.” Una declaración que, viniendo del director del segundo museo de arte moderno más grande del mundo, pesa.
La elección de Foz de Iguazú tampoco es casual. Solo del lado brasileño, en 2025 pasaron por la ciudad mas de 5 millones de turistas, convirtiendo a Foz en la segunda ciudad más visitada de Brasil. A ese público se sumará ahora uno nuevo: el turista de arte que viaja por el mundo para visitar museos, un perfil que hasta ahora no tenía razones culturales específicas para detenerse en la Triple Frontera.
Para Paraguay, la dimensión simbólica del proyecto es enorme. Un arquitecto del país diseña la primera antena latinoamericana de uno de los museos más importantes del mundo. No como gesto diplomático, sino como resultado de décadas de trabajo honesto, riguroso y profundamente enraizado en lo local.
En primera persona
¿Cómo describe el concepto arquitectónico que está desarrollando para el Pompidou?
“La estructura permite caminar debajo de una sombra producida por una trama de apariencia liviana, hecha de ladrillos. Es lo que siempre hemos hecho, pero llevado a otra escala y a otro contexto.
El ladrillo no es una limitación, es una herramienta de lenguaje. Y ese lenguaje habla perfectamente con la selva, con el río, con la gente de la Triple Frontera y la sociedad que soñamos. No necesitámos importar nada nuevo; necesitámos ser fieles a lo que sabemos.”
¿Qué significa para Paraguay que este proyecto lleve la firma de un arquitecto paraguayo?
“Espero que signifique que es posible. Que no hace falta irse, que no hace falta imitar, que no hace falta renunciar a lo que uno es para ser reconocido en el mundo. Este proyecto es una oportunidad para decirle a los jóvenes de aquí que la excelencia no tiene una sola dirección geográfica.”
¿Qué rol juega la sostenibilidad en su manera de concebir la arquitectura?
“Para mí la sostenibilidad no es una tendencia ni un certificado. Es una consecuencia natural de trabajar con los materiales que tenés cerca, de respetar el clima, de no construir contra el territorio sino con él. Cuando uno trabaja con materiales y técnicas locales, con maestros de obra que conocen el suelo donde están parados, e industria que se ha afincado en su propio potencial, la sostenibilidad aparece sola. El problema es que el mundo tardó mucho en entender que eso no era una limitación, sino una virtud.”
Solano Benítez Vargas es arquitecto e investigador, fundador de Jopoi de Arquitectura, ganador del León de Oro en la Bienal de Venecia 2016 y autor del diseño del Centre Pompidou x Paraná, la primera sede del Centro Pompidou en América Latina, cuyas obras comienzan en 2026.
Las recetas están en todas partes. Redes sociales, videos, blogs y aplicaciones ofrecen diariamente nuevas… Leer más
Caerse, equivocarse, no alcanzar el objetivo. Todas estas experiencias forman parte inevitable de la vida,… Leer más
La iniciativa busca transformar el conocimiento jurídico en una herramienta estratégica para las organizaciones, fortaleciendo… Leer más
Oscar Mersan de Gásperi, director de M360, analiza cómo Paraguay transformó su reputación internacional y… Leer más
Dino Luis Gallitelli analiza la evolución del cuidado personal y el éxito de Dino Homme… Leer más
Descubrí la Academia allá por el año 2022, en el mes de marzo. Recuerdo que… Leer más
Esta web utiliza cookies
Leer mas